jueves, 22 de octubre de 2009

Preguntas de un necrófilo

Aún me pregunto, ¿cómo es que un pobre loco como yo ha podido llegar hasta vos?, una mujer vestida de perfección, tan infinita y tan enigmática como el universo mismo, llena de luces, plagada de estrellas, colmada de sueños, de besos y de mi.
También me pregunto, ¿cómo es que una mujer tan maravillosa como tu se ha podido fijar en un pobre imbécil como yo?, un hombre armado de rimas, de textos, de versos, un hombre carente de cualquier facultad aparente, un hombre ingenuo y descifrable, enamorado de los ojos que lo quieran mirar.
Me pregunto además porque pregunto todo lo demás, ¿por qué cuestiono el amor?, ¿Por qué complicó lo bello?, ¿Por qué me pregunto tantos sin sentidos, en vez de gastarme el tiempo de preguntar a tu lado?
Por lo pronto dejare de cuestionarme, por lo menos, hasta que aparezca una mujer más completa y menos muerta que tu.

Inspirado en EL AMANTE de Gonzalo Hernández Sanjorge

1 comentario:

  1. Definitivamente muchas veces es mejor dejarse de preguntas, darle un respiro a la razón, y sobre todo con aquellos cuestionamientos que no tendrán contestación!

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